Jessica Fletcher

Observando. Así le hemos pillado a usted, señora. Cual sagaz detective. Se gasta un aire a lo Jessica Fletcher. La Fletcher era una señora muy gafe que allí donde iba, alguien moría. Para rato le invito yo a mi casa. A la Fletcher, no a usted. A usted, me lo pienso,que tampoco la conozco.
¿Nunca le habían dicho que se parecen? Pues ahora voy yo y se lo digo. Del disfraz detectivesco que usted utiliza no puedo poner pegas. Quizás una ligera falta de accesorios. Las gafas, correctas. La gabardina, adecuada. El foulard (leo en Google que se escribe así aunque yo hubiera puesto fular, a secas), pashmina, pañuelo, echarpe o lo que sea que lleve usted al cuello (para mi todo es lo mismo, para mi mujer seguro que no), precioso. El peinado, le favorece. Bonito paraguas también. Ideal para la lluvia, aunque no para el sol, al ser transparente, no da sombra. Pero le falta algo. No sé. Tal vez un periódico con dos agujeros por donde escudriñar con disimulo lo que se cuece en el interior de la peluquería de José Garcia. Por lo demás, perfecto. Lo que no puedo evitar es pensar qué se le pasa por la cabeza en ese preciso instante. Su gesto parece indicar que algo no le gusta. Tal vez piense aquello tan manido de “estos jóvenes de hoy en día se hacen unas cosas…”. Pero esto solo es un suponer. Nunca sabré qué pasaba por su cabeza en ese instante. Lo único que tengo claro es que esta foto de Gorka me encanta. Por espontánea. Por fresca. Por curiosa. Y me refiero a la fotografía, no a la señora. Un abrazo desde aquí a Angela Lansbury, a la auténtica y a su doble.

Chris Martin en mi boda.


Abro youtube. Pincho en el buscador. Tecleo “The dressmaker soundtrack”. Ahí está. Ya suena. Espero a que llegue el minuto de la nostalgia. 2´25” de tema exactamente. Es empezar a escuchar y concentrarme. La importancia de la música. A mi en particular este estilo es el que me llena, a “otras” les llena “Supersubmarina” y similares. Hay quien se emociona con Los Panchos, quien baila con Shakira o quien llora con Álex Ubago. Por cierto, ¿todavía canta este muchacho? Viendo como eran todas sus canciones, estará llorando por algún rincón. Que manera de sufrir la de este chico. No había momento feliz en sus canciones.
Pero bueno, que me desvío del tema. Para gustos los colores. En la boda del sábado pasado el gusto estaba claro. Edu y Amaia tenían una clara preferencia por Cold Play. Toda su relación ha girado en torno al grupo de Chris Martin. Que tampoco sabemos si el grupo es suyo. Habría que preguntar al resto de la banda para saber que opinan. El de Álex Ubago estaba claro que era suyo. Por el nombre mas que nada. Aunque lo del nombre no siempre aclara las cosas. ¿De quien es “ La oreja de Van Gogh”? Ahí os he dejado pillados.
Cold Play. Grupo de nivel mundial. ¿Serán Chris Martin y cía. conscientes de lo que logran influir en personas de todo el mundo? ¿Sentiría algo este señor si supiese que Edu y Amaia escogieron sus temas para pedirse matrimonio, para la ceremonia en la Capilla de San Fermín, para el banquete, regalos y baile nupcial? Todo fue Cold Play el pasado sábado. Incluso la batucada que intervino en el aperitivo en el Hotel Tres Reyes versionó a este grupo.
Nunca sabremos (o tal vez si) si Chris Martin tuvo un hormigueo en el estómago el sábado pasado. O si le pitaron los oídos. Pero si sabemos que Cold Play es la banda sonora de la película de la boda y la vida de Edu y Amaia.
Y bueno, también sabemos que a Álex Ubago, el sábado al menos, no le pitaron los oídos. Al menos, no por esta boda. Y que conste que no tengo nada contra este cantante, que tengo un disco suyo. Original ¿eh?

Manolo Escobar y el paracaídas.

Hay que ver lo maniático que uno puede llegar a ser. Me he sentado a escribir esta entrada del blog sin realizar ninguno de los actos protocolarios que me autoimpongo para escribir. Estoy en una cafetería, tomando un café que hace bueno al que hacían nuestros antepasados en un calcetín. He sustituido mi música “inspiracional” habitual por Shakira, Beyoncé y, no es broma, por Manolo Escobar. Acaba de sonar Manolo Escobar. Pobre hombre, tantos años después y sigue sin encontrar su carro. Aunque hoy en día, poco uso le iba a dar ya, creo.
A lo que iba, intentaré escribir algo digno, a pesar de las circunstancias.
La temporada está en marcha para nosotros. Ha empezado a tope. Mucho kilómetro, abundantes horas de trabajo y mínimas de sueño. Hemos recorrido parte de la comunidad foral y parte de las regiones colindantes. Y lo que nos queda. Este año vamos a visitar La Rioja, Guipúzcoa, Álava, Valencia y por ahí suena Cáceres. Venga, va un chiste fácil. Este año tendremos muchos “caceres”. Premio para el que lo pille y disculpad mi humor. Siempre ha sido y será así. Está bien esto de conocer diferentes zonas. Diferentes zonas y diferentes gentes. Cultura, gastronomía, paisajes… Con razón dice mi madre que las bodas han cambiado mucho y lo que rodea a las bodas todavía más. Antiguamente, tener las fotos de tu boda era un lujo. Ahora tenemos fotografías, videos y pinchadiscos (me gusta mucho esta palabra, me niego a poner Dj). Hasta ahí todo normal. Pero es que hemos llegado a ver saxofonistas, magos, caricaturistas, fuegos artificiales, actores, karaokes, fotomatones, malabaristas y a punto estuvimos de ver paracaidistas, pero esto último se cayó. Lo dejo así lo de caerse, ambiguo. Otro día contaré anécdotas, un adelanto solamente, el resto llegará en ese libro que algún día caerá. Y este si que caerá, no como el paracaidista. Por cierto, ¿lo habrán bajado ya del árbol?

Trabajando bajo la lluvia

Trabajando bajo la lluvia. Con todas las letras. Para que luego nadie diga que en Pixelart somos gente que no nos mojamos.

Carcastillo. Marzo avanzado. Día de boda. Leyre y Jesús. Nada hacia suponer las fechas previas que el cielo nos tenía preparada un prueba de fuego, vivan las contradicciones. Alguien debería inventar un refrán mas acorde para este tipo de casos. No seré yo quien lo haga. Pero a lo que íbamos. Las fechas previas todo era azul, primaveral, los pájaros cantaban y las nubes, pocas y blancas, se levantaban. Vamos, que eran días de ensueño. Pero, no, ese sábado la cosa se iba a torcer. La organización  debió olvidar contratar sol, temperaturas agradables y viento en calma. Nada de eso hubo. Tuvimos lluvia, mucha lluvia, más lluvia. Alguien en días previos me advirtió que el sábado venía malo. Que lo había dicho su aplicación del móvil que nunca falla. Yo, iluso de mi, le miré, sonreí y le expuse mis dudas al respecto. Que si el anticiclón de las Azores, que si las isobaras y las bajas presiones, que si tal y que si cual. Vamos, mi respuesta iba muy en esa onda mía de hablar sin saber.  Llegó el sábado. Y llegaron las nubes, el viento, el frío y la lluvia. Maldita aplicación del móvil que nunca falla. Pixelart Creativos, cámaras en mano no se amilana, nosotros somos muy echados p´alante aunque la meteorología se empeñe en echarnos p´atras. Allí nos fuimos, a Carcastillo, a sacar adelante la complicada empresa de trabajar en esas condiciones. Nos esperaba un día duro en lo atmosférico, no en lo humano, el trato fue increíble en todo momento. Por parte de Leyre y Jesús, familia y amigos.Por parte del Restaurante Castillo de Gorraiz también .
Como muestra de lo complicado que resultó trabajar, un botón. Os dejamos este mini video. Gorka una vez más demostrando su profesionalidad. Sin miedo ni al frío ni a la lluvia. Buscando esa foto mágica, ese recuerdo imborrable, ese momento bajo el aguacero. Una ejemplo más de nuestra forma de implicarnos en todos y cada uno de nuestros trabajos. Lo damos todo y más.

Vale, admito que he exagerado un poco la climatología en el video, tal vez me he pasado con los efectos de sonido, igual no hubo esos truenos tan fuertes. Pero queda mas épico. ¿No?

Premio

Premio. Si, otro más. Y van unos cuantos. Pero no por eso pierden importancia, para nada. Esta vez ha vuelto a caer uno de Inspiration Photographes. No, no es un premio económico, no nos hagamos películas. Es un premio de esos que te dan un prestigio. Y nosotros tan contentos y tan agradecidos. Cómo no. Pero ( spoiler: ahora viene el momento emotivo de esta entrada) nosotros este premio se lo queremos dedicar a todas las parejas que se deciden por nosotros a la hora de guardar sus recuerdos. Ellos son los protagonistas de cada fotografía premiada y para ellos va la dedicatoria. Las parejas dan pie a esos instantes tan especiales. Ellos son los que hacen posible este premio. Por eso lo celebramos con vosotros.
Momentazo insuperable el instante en el que recibimos un premio. Comenzamos a correr por la oficina gritando de alegría. La camiseta en la cara y los brazos abiertos. Sentimos que nada nos frena en ese momento. Hsta que topamos con la pared del local. Nuestra oficina no es tan grande. El golpe nos devuelve a la realidad. Es un premio, si, pero tan solo es eso. El premio no te quita de trabajar. No te quedas en casa y las cosas suceden por si mismas. En ese momento te paras. Te curas la hemorragia del golpe lo primero. Y después piensas en la fotografía premiada. Y te acuerdas de la pareja. Del instante. Entonces lo ves claro. Quizás un poco mareado todavía por el golpe. Pero lo ves. Son ellos, María y Aimar ( curioso, sus nombres, en diferente orden, contienen las mismas letras) en este caso, los que nos han dado el premio. Por eso os queremos dar las gracias. A vosotros y a todas las parejas que nos quieren con ellos. Esperamos seguir ganando premios. Y si alguno es económico, mejor. Mas que nada para poder ampliar la oficina y no tener esa maldita pared tan cerca. Me marcho a urgencias.